La música de fin de siglo, el rock y derivados, no fue un fenómeno meramente sonoro. Implicó el final de un trayecto llamado posmodernidad.
La música de fin de siglo, el rock y derivados, no fue un fenómeno meramente sonoro. Implicó el final de un trayecto llamado posmodernidad.
Durante la década de los años ochenta el mundo se siguió moviendo rápida y sorprendentemente y el rock and roll tuvo mucho que ver en ello.
En los ochenta el mundo se siguió moviendo rápida y sorprendentemente y el rock tuvo mucho que ver, apoyando causas humanas y libertarias.
“Personal Jesus” no se acompleja frente a las lógicas hiperconsumistas de la teología, dirimidas ahora “muy seriamente” en las redes sociales.
En estricto sentido, Hector Zazou fue uno de esos artistas a los que sí se les puede aplicar con justeza y tino el epíteto de “alternativo”.
El punk reveló rencores, temores, odios y deseos tan intensos que su aparición amenazó la legitimidad del orden social y descubrió su tiranía.
The London Muddy Waters Sessions tiene la viva emoción del encuentro entre uno de los padres negros del blues y sus talentosos vástagos blancos.
En la década de los sesenta, y ya con diez años de existencia, el rock inició una época de esplendor y la creación de nuevos subgéneros.
En la década de los sesenta, y ya con diez años de existencia, el rock inició una época de esplendor y la creación de nuevos subgéneros.
La comunicación exclusivamente digital no produce ni historia ni memoria y fragmenta la vida, que se vuelve nostálgica de lo que nunca fue.