Las ideas de los escribas –sobre el espíritu de los tiempos, el uso de la palabra y la civilización– han sido pasadas por el molino del rock.
Las ideas de los escribas –sobre el espíritu de los tiempos, el uso de la palabra y la civilización– han sido pasadas por el molino del rock.
Con la lectura de The Waste Land, de Eliot, el rock cultivó un follaje tupido y diverso con aquella tierra baldía como fondo omnipresente.