“Big Bill Broonzy fue un cantante e instrumentista muy conocido que grabó más de 300 canciones de blues”, dijo el músico para autodefinirse.
“Big Bill Broonzy fue un cantante e instrumentista muy conocido que grabó más de 300 canciones de blues”, dijo el músico para autodefinirse.
Las razones fueron varias para instalar a los Dave Clark Five en el Salón de la Fama del Rock & Roll. Hoy se corea su voluntad y entusiasmo.
En Boris Vian convergieron todas las pistas culturales de la centuria. Fue una personalidad profunda de su época, y esa época tuvo talento.
El rock sureño aporta con su corriente musical, plena de grupos y relatos, una cosmogonía propia a la vastedad de un género inconmensurable.
Saori Yuki, relevante intérprete del popular género musical nipón conocido como enka, es una exponente exquisita dentro de tal corriente.
Los Young Fathers dicen en su hip hop ultramezclado que lo esencial “es que el racismo sea lo que debamos expulsar de nuestras sociedades”.
El rock de garage es una ciencia musical y sus constantes originales lo legitiman. Las que aportaron The Sonics se mantienen incólumes.
Los bardos siguen existiendo. Y algunos insisten en retratar y relatar historias, vivencias y leyendas para la comprensión del mundo.
El álbum de los Rolling Stones, Blue & Lonesome, es un manifiesto bluesero, una enorme sorpresa no sólo anecdótica, sino musical y cultural.
¿Cómo es posible que un gobierno en proceso de llevar a su población al abismo se adjudique derechos sobre el resto del mundo?: Frank Zappa.