Gutemberg’s Dream

Lo irrepetible

Por SERGIO MONSALVO C.

Página Web

Escucha y/o descarga el Podcast: 

Para la naciente mitología del rock (hace casi siete décadas) la escuela, la escolaridad, mutilaba el valor del instinto y mataba por igual a la energía y a la razón. Sin embargo, con el paso del tiempo eso no se hizo extensible hacia los libros o a los escritores que se habían enfrentado al sistema, al establishment, a su voluntad gregaria, y que han nutrido con sus ideas y con su espíritu individualista las canciones del género.

El rock, pues, con esas nuevas piezas, comenzó a enseñar mejor las realidades de la vida que la escuela. El estribillo: «¡Oye, maestro, deja en paz a esos niños!», es la traducción elocuente hecha por Pink Floyd del Emile de Rousseau, por ejemplo; o la contundente afirmación: “Aprendimos más de un disco de tres minutos, nena, de lo que jamás aprendimos en la escuela”, de Bruce Springsteen en «No Surrender», como otra muestra del distanciamiento.

En la razón (o sinrazón) de sus exaltados mentores literarios (de su enorme canon y legado) está contenido el sentimiento que le inspira vida al rock desde entonces (la década de los sesenta). Su Yo dinámico es fruto del alargado romanticismo decimonónico, de la polémica líbido freudiana, del viaje poético beatnik exterior e interior, entre sus muchas conexiones. En cualquier momento puede adoptar estas apariencias o las de nuevas filosofías y sus argumentos, según las lecturas del autor de las letras.

Potencialmente, en la realidad, el yo del rock puede ser un Dios en la plenitud del ser o no ser nada en absoluto.  Entre ambas posibilidades, el género sigue definiéndose continuamente: ahora mediante la razón, ahora desechándola, según se lo dicten sus sentimientos y su bagaje intelectual.

Y así como la escuela ha sido denostada, el libro ha sido sublimado y muchas canciones dan cuenta de ello. La poesía, la narrativa, el ensayo, son la materia de la que beben muchos grupos o solistas. Los autores le han cantado a ese objeto, a ese perfecto invento del hombre llamado libro, del que han extraído la materia prima para sus obras.

Otras muchas canciones mencionan también el lugar de donde proceden estos artefactos: la librería. Bob Dylan, Jim Morrison, Lou Reed, Patti Smith, Nick Cave, The Four Seasons, The Teardrop Explodes, Nick Lowë, Tiefschwarz, The Monotones…entre ellos, han dado cuenta de sus visitas y preferencias en tal sentido.

Aquí me gustaría referirme también a un grupo tan imaginativo e imaginario como fugaz: The Gutenberg’s Dream. Son un conglomerado neerlandés que se integró en la ciudad de Maastricht, aunque ninguno de sus participantes es originario del lugar.

Viven ahí como estudiantes ya que dicha urbe, de tan sólo 125 mil habitantes, es básicamente universitaria pues en ella se halla instalada una de las mejores universidades europeas: la Unimaas; asimismo, en su área tienen su sede el Instituto de Bellas Artes y la Escuela Superior de Teatro.

En las calles de sus siete barrios se realizan anualmente importantes eventos como The European Art Fair y la Kunst Tour (sobre las artes plásticas) o el Carnaval Limburgués, un muestrario de Alta Cocina (Preuvenemint) o de la Moda. Es decir, la oferta ha creado un muy desarrollado y cosmopolita ambiente cultural, favorecido por su ubicación geográfica. Justo en el vértice de tres países: Bélgica, Alemania y los Países Bajos.

En dicha atmósfera, pues, se fundó este grupo multicultural compuesto por miembros de diversas nacionalidades que pueden formar desde un dúo hasta un septeto, según las circunstancias. Sus instrumentos son básicamente acústicos (guitarras, contrabajo, percusiones, cuerdas varias o alientos) e interpretan un rock de cámara con grandes cualidades estilísticas. Su finalidad musical es la divulgación estética y sus objetos temáticos son invariablemente el libro y la librería.

The Gutenberg’s Dream es una especie de mesa redonda integrada por caballeros en defensa de tales objetos. No tienen fines comerciales (no graban, no cobran en sus conciertos y no tienen interés alguno en pertenecer a la industria musical, es más, nunca dan sus nombres en sus presentaciones) y sólo actúan cuando les place (anuncian mediante posters el siguiente concierto con sólo unos días de antelación).

Son diletantes a tiempo compartido, de ahí la constante circulación de miembros. Todos ellos han viajado por muchos lugares del mundo donde recopilan material para sus composiciones. Titulan sus conciertos temáticamente, por ejemplo: “Madame Bovary Was Here”, “Finegan’s Wake Blues”, “Heart of Darkness”, por mencionar algunos, pero también lo hacen sobre las librerías que han visitado (son ávidos lectores y coleccionistas de libros).

Es por ello que le han dedicado composiciones a establecimientos como El Ateneo de Buenos Aires, la Livaria Lello de Oporto, la Border’s de Glasgow, la Shakespeare & Company de París o la Posada Art Books de Bruselas.

Sin embargo, como residentes de Maastricht han realizado varias composiciones acerca de la considerada la librería más bella del mundo que se erige en el centro de la ciudad: la Dominicanen Boekhandel.

A esta maravilla contemporánea le ha dedicado el grupo Gutenberg’s Dream varias composiciones en las que hablan de la poética de los cambios estructurales de esa edificación, de la transformaron del libro a lo largo de la historia, de la formación del lector en ésta época, de la librería como centro sagrado, del oficio del librero, de las edición de los ejemplares (incluyendo la tipografía), de la traducción, de la oferta de libros en lenguas diferentes al neerlandés, reflexiones panorámicas sobre el libro y la universidad y la valoración patrimonial acerca de todo ello con una perspectiva histórico-musical, en fin un repertorio muy ad-hoc.

El suyo es un arte tan escurridizo como efímero, fugaz como ya dije, para el placer estético de un instante, que de cualquier manera queda reverberando en la mente de quien tiene la fortuna de escucharlos y compartir con ellos el amor por los libros, la lectura y las librerías. Para luego, tras asimilar la experiencia, referirse a ellos como una anécdota maravillosa y quizá irrepetible.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.