768. 1975 (Obras que cumplen 50)
Los discos clásicos son la muestra más clara de un instante de la historia (del género, de lo humano), lo que los hace clásicos es también su capacidad para superar la historicidad misma, son piezas de todas las épocas y de ninguna. Son un mito fundacional que no se agota porque se renueva en cada momento de la historia misma, con cada generación de escuchas. Así, en la propia contradicción de ser fruto innegable de una época y, al mismo tiempo volverse atemporal, radica su condición paradójica que nos lleva a referirnos a ellos como clásicos.
HORSES
(PATTI SMITH)
A la cabeza del Patti Smith Group, las letras de ella mezclaban oscura poesía mística y visionaria, imaginería sexual y política activista, y las interpretaba con una voz rasposa que contenía más furia y abandono de los que cualquier rocanrolera se hubiera atrevido a manifestar jamás. Sus ejecuciones estridentes en clubes como Max’s Kansas City y CBGB’s le ganaron a Patti un fiel grupo de seguidores y un contrato con Arista Records.
Su álbum debut de 1975, Horses, captó la anarquía extasiada de sus presentaciones en vivo. Para el primer corte del disco, Patti Smith escogió hacer una versión larga e inusitada del tema “Gloria” del grupo Them, un manifiesto, una nueva perspectiva, una nueva voz, a todo volumen.
BLOOD ON THE TRACKS
(BOB DYLAN)
Si hubiera música que sangrara se escucharía en este disco. Las escenas del final de un matrimonio descritas por Dylan desgarran la piel y el corazón. Impresionan, conmueven e inquietan. Bob deja muy atrás categorías como blues, rock, folk o country. Se llama catarsis lo que aquí se celebra. Admira cómo se logran resultados geniales con los recursos más austeros.
Allen Ginsberg, el poeta beat, festejó sobremanera esta obra, mientras el tema “Idiot Wind” se ha establecido como una pieza inmortal. En el almanaque de sus canciones la observación fue un aporte fundamental para la liberación de la imagen poética.
BORN TO RUN
(BRUCE SPRINGSTEEN)
Toda la indignación de Bruce Springsteen se canalizó en el rugido intratable de su rock fiero, crudo, reivindicativo, heredero de los sonidos del rhythm and blues, del soul. Y, con este disco hizo sentir a los escuchas que el rock fue, ha sido y será, comunitario. Y eso lo grita en cada canción hasta que se entienda. El suyo es un rock fibroso, vitalista y salido de las vísceras.
Y lo hace acompañado de la legendaria E Street Band, un grupo de pretorianos siempre listos para las grandes batallas emocionales y de reafirmación, aquellas que dejan sabor a épica, arropadas con un sonido que ha marcado época. Apoyado por ellos, el autor de Born to Run hizo su mensaje universal, recordando que el rock and roll tiene su razón de ser en el espíritu de todos.
RADIOACTIVITY
(KRAFTWERK)
Desde su primer álbum Kraftwerk logró algo al parecer imposible: que las máquinas vertieran lágrimas de emoción. La ciencia sintetizó la tendencia del hombre por las máquinas: “El ser humano es un animal creador de instrumentos”. La idea fue retomada por Karlheinz Stockhausen, y a partir de él por una serie infinita de hacedores musicales como Kraftwerk.
Éstos han hecho evolucionar el concepto de la música en simbiosis con la cibernética. Y todo para nuestro exclusivo placer. El grupo durante los años que lleva trabajando (más de medio siglo) se ha entregado a su pasión preferida: además de crear máquinas, ha profundizado en busca también del alma de éstas para potenciar sus emociones y sentimientos.
ROCK AND ROLL
(JOHN LENNON)
Todo el álbum Rock ’n’ Roll de John Lennon está marcado por la huella de Phil Spector, por el sonido único de su estilo. Aunque la colaboración resultó tormentosa. El productor desapareció con las cintas. Luego reapareció y las devolvió. Pero ya no le gustaron a John, quien decidió regrabar todo el álbum sin Phil (excepto cuatro canciones: “You Can’t Catch Me”, “Sweet Little Sixteen”, “Bony Morone” y “Just Because”).
Rock ’n’ Roll, con sus tributos a los rocanroleros primigenios, tuvo un éxito enorme y a John subió al escenario del Madison Square Garden. Todo gracias al rock and roll. Sin embargo, poco después Lennon, el rocanrolero, se enterró a sí mismo. Le vendió su alma al dios de los plumeros, las escobas y al hacedor de pan.
PHYSICAL GRAFFITI
(LED ZEPPELIN)
Los rocanroleros de Led Zeppelin adaptaron el blues a su propia noción de lo musical expansivo. Al control que necesariamente implica la idea del primero, ellos le abrieron las compuertas para que no fuera incompatible con su propuesta de energía eléctrica pura. Mantener el ritmo era difícil, y el grupo se tomó un descanso entre los años 1974 y 1975.
Pero en febrero de ese año apareció Physical Graffiti, un álbum doble que contuvo temas épicos como “Kashmir”, a la que Robert Plant definió como “la canción definitiva de Led Zeppelin”. Por la cantidad de composiciones, está considerado por crítica y público como el uno de los mejores del grupo y supuso la reafirmación de Led Zeppelin como iconos en la historia del rock.






