AC/DC

BACK IN BLACK

por SERGIO MONSALVO C.

 

BXXI-ACDC FOTO 1

Escucha y/o descarga el Podcast:

Vayamos al libro sagrado del rock para encontrar alguna de sus inquietantes leyes: La muerte es lo único que garantiza que el legado de una estrella del género se prolongue más allá de su éxito temporal.

Por alguna razón (como muchas otras oscuridades en tal mundo), alguien –cualquiera, un loco, un iluminado– decidió que la muerte es el sinónimo de credibilidad por antonomasia en esta música.

La trascendencia es un hito cuyo destino le exige al intérprete acabar con las tediosas imposiciones de la normalidad, aunque paradójicamente corra por ello el riesgo de la autodestrucción.

BXXI-ACDC FOTO 2

Desde siempre, desde el comienzo de los tiempos, los amantes del rock saben que los héroes emanados del mismo no tienen que ser valientes, ni leales, ni nobles ni buenos, como en muchas de las historias reales, cinematográficas o literarias. No.

En el rock resultan ser aquellos cuyas emociones han reventado los límites preescritos y alcanzado la novedad en su más alto grado: con la desaparición física.

El héroe del rock –y esto lo sabe muy bien todo auténtico fan— no tiene que morir envuelto en ninguna bandera, arrebatado por la pasión o en la gloria del acto, en el escenario, para merecer las loas eternas.

BXXI-ACDC FOTO 3

Una muerte en la alberca por una mezcla entre accidente y abuso en la  ingestión de sustancias, por fatales juegos autoeróticos, con una aguja clavada en la vena o por una vulgar congestión alcohólica, entre otras causas semejantes, es una vía de legitimación hacia la eternidad. Tan creíble y legendaria como las heróicas acciones de una personalidad histórica.

Al parecer, los accidentes y las sobredosis son el mejor movimiento profesional que puede hacer un miembro de esta comunidad musical. Actualmente, no hay grupo que resida en el Olimpo, que vaya en camino o que se afane en alcanzarlo, que no tenga en su bagaje un cadáver exquisito. Baste echarle una mirada a las páginas de su bitácora.

La ácida negrura de esta máxima es aplicable a la agrupación australiana  AC/DC y Bon Scott, una de sus víctimas representativas, quien con el paso del tiempo se convirtió en un mito del arte rockero y cuyo fallecimiento, por congestion alcohólica, fue la catapulta para obtener un escaño en dicho Olimpo así como la inspiración para crear el disco clásico por antonomasia del grupo: Back in Black. Uno de los mejores de la década de los ochenta.

)

Tres elementos marcan la colosal existencia de este disco y su razón de ser: la muerte de Scott, el contenido de piezas emblemáticas y la aparición de un puñado de riffs maravillosos.

Con Scott cabe un fácil cliché: todo el mundo sabe que los escoceses beben hasta morir. Scott era escocés, por lo tanto: murió bebiendo. Se disolvió en alcohol. Así nada más. Un lugar común que se cumplió al pie de la letra. El hecho se consumó en Londres, durante una gira y en una noche etílica. Scott cayó noqueado e inconsciente y un amigo lo llevó hasta su auto para que durmiera la borrachera. Sin embargo, nunca despertó. Salió del nosocomio transformado en leyenda.

A pesar del shock que supuso para el grupo el fallecimiento de su carismático cantante en uno de sus picos de popularidad, sus miembros tuvieron la determinación de continuar. Buscaron a un nuevo frontman que cubriera aquel hueco. El reto era enorme, pero al quite entró Brian Johnson quien no lo ha hecho nada mal desde entonces.

BXXI-ACDC FOTO 4

Para conmemorar dicha muerte, el núcleo del grupo formado por los hermanos Young (Angus y Malcolm) decidieron grabar un disco, de nueva cuenta con la produccón de Robert Lange, el mismo que los había llevado al pináculo con el anterior álbum: Highway to Hell.

En 1980 salió a la luz el disco negro (of course) titulado Back in Black. Cuya historia en números e influencia no ha dejado de moverse. Es el álbum más vendido de la banda, que ya ha cumplido los 40 años de vida, y también es el disco más rentable realizado por grupo musical alguno, además de ser el de mayores ventas dentro del género rock con más de 50 millones de copias certificadas en todo el mundo hasta el momento.

Independientemente del aspecto comercial, este disco contiene una decena de piezas, entre las que se encuentran algunos de los éxitos más señalados de la banda, como «Shoot to Thrill», «Hell’s Bells», «You Shook Me All Night Long», y «Back in Black» (canciones transformadas a la postre en himnos del heavy metal)

BXXI-ACDC FOTO 5

“Hell’s Bells”, el tema con que abre el álbum, confirma lo ya mencionado: la muerte eleva de categoría y legitima al héroe rockero. Luego de escuchar el tañido con que inicia la pieza viene a la mente aquella frase del escritor André Malraux, quien tras oír unas semejantes ante la tumba de un colega recién fallecido dijo: “Habremos reconocido, todos, que esas campanadas que antaño sonaban por los reyes, son ahora la marcha fúnebre por la muerte de un héroe”. Como tal suenan en el caso de Scott, como rememoranza de sus compañeros.

La pieza «Back in Black», por su parte, está clasificada dentro de la lista de las 500 mejores canciones de todos los tiempos por el canon de la Rolling Stone, la revista más longeva del género (al igual que el álbum como tal). Asimismo, «Shoot to Thrill» es considerada por los expertos del ramo como el tema más logrado de la banda.

Pero lo más significativo es su posición dentro de la romántica lista de los “1001 discos que hay que escuchar antes de morir”, una guía elaborada y avalada por consenso entre cientos de críticos musicales de todo el orbe.

BXXI-ACDC FOTO 6

Para mí, sin embargo, la trascendencia del álbum, su status, está fundamentado en un elemento por sobre todos los demás: sus grandes y memorables riffs, esas melodías cortas y rítmicas que se repiten a lo largo de la canción; esas frases breves y características ejecutadas como acompañamiento.

En este disco los hay a través de todas las canciones y eso habla del estado de gracia en el que se encontraba Angus Young, al momento de grabarlos (enfundado en su famoso uniforme de escolapio australiano). Un momento único por su cantidad y calidad.

Back in Black es un disco clásico al que cuando se llega a la última nota se debe hacer lo que se hace cuando a uno le ha impresionado mucho una obra: regresar al principio y escucharlo entero una y otra vez. Porque sólo así se aprende  de verdad algo sobre cómo el álbum fue hecho y se van haciendo obvios todos sus matices. Sí, la década de los ochenta abrió con el listón alto y con la muerte como sello determinate.

)

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.